Se conoce con el nombre de propóleo a una materia resinosa bruta que la abeja agrega secreciones salivares y acumula en la colmena.
Este es recolectado por las abejas de secreciones de ciertas plantas.
Entre los componentes del Propóleo destacan los flavonoides, compuestos antioxidantes que evitan el envejecimiento de las células.
En el caso del Propóleo líquido puede ser usado, ya sea en forma oral (en gotas) para tratar afecciones broncopulmonares, inflamaciones ulcerosas gastroduodenales, infecciones e inflamaciones de riñones y vejiga, colon irritable, entre otras y en forma local para afecciones cutáneas (cortes, heridas, grietas, quemaduras, verrugas) como anestésico o cicatrizante, como antibiótico evitando infecciones, en inflamaciones ulcerosas de la cavidad bucal, etc.
De lo anterior se desprende que los diversos componentes del propóleo le confieren un gran valor agregado, no es tóxico y absolutamente tolerable.
El propóleo no presenta ningún tipo de contraindicaciones que pueda restringir su uso, únicamente se recomienda cierta precaución a las personas alérgicas, quienes deben evitar su administración por inhalación; en personas con alergias cutáneas no se debe aplicar en aplicaciones locales.
Dosis:
Uso oral:
Adultos: 8 a 15 gotas máximo una o dos veces al día mezclado con agua, leche, jugos o miel.
Niños: (con más de 3 años) de 2 a 5 gotas máximo una o 2 veces al día.
Niños: (con menos de 3 años), de 1 a 2 gotas máximo, una o dos veces al día.
Uso Local
Las veces que sea necesario en afecciones cutáneas. Discontinuar el uso en caso de presentar molestias.
Presentación: frasco de 15 cc. color ámbar con gotario.